Redescubrir los colores reales de la música barroca con los pigmentos de nuestro tiempo.

DE NÁPOLES A LA ISLA DE MALTA

La escuela napolitana del último barroco

De 22 a 28 de junio 

  Para concluir nuestro viaje por el Mediterráneo barroco, Transbaroque ancla sus conciertos en los puertos de Nápoles y Malta. Última etapa, último mes de la primavera y último barroco que deja ya surgir, detrás de los mordentes y trinos de estos dos compositores italianos, el neoclasicismo triunfante de la segunda mitad del siglo XVIII. Estos primeros días de verano nos llevan a descubrir el crepúsculo de una época larga de más de un siglo y medio, con la desaparición progresiva del bajo continuo en toda Europa alrededor de 1750, y su extensión hasta la Gran revolución en Francia (1789-1799), por su relación directa con el poder absolutista.

El segundo cuarto del siglo XVIII en Italia, nos sitúa en el apogeo de la época de la ópera buffa, la ópera seria con sus castrati, y el oratorio. Estos gustos corresponden a una evolución progresiva de la sociedad europea, y por consecuencia del arte en general a partir de 1700. De la misma forma que en Francia, la opéra-ballet o la tragédie-lyrique serán los géneros estrella en el siglo XVIII, en Italia, el protagonismo estará en la ópera bufa (de la tradición de la commedia dell’arte), y su contraposición, la ópera seria, con sus dioses y héroes mitológicos encarnados por los famosos castrati, que retoma la estructura antigua del dramma per musica del alto-barroco (Monteverdi, Strozzi…). 

La prohibición progresiva, durante los siglos XVII y XVIII en Italia, de las mujeres en las producciones vocales litúrgicas y sucesivamente profanas, hace que, de una parte, los coros de mujeres canten detrás de unas celosías en los lugares de culto, y de otra, que se desarrolle la actuación exclusiva de hombres, también en los papeles femeninos. Los castrati serán los verdaderos héroes de estas operas serias, pero también en casi todas las sociedades europeas del siglo de las luces, con la excepción notable de Francia que veía el personaje del castrato como una aberración, una mutilación, prefiriendo la voz especifica de haute-contre. Es el propio Nicola Porpora (1686-1768), con 36 años, que en 1722 lanzará la carrera de Farinelli, y serán los dos, grandes figuras de la ópera seria en Italia y en Europa durante tres décadas.

Una estructura bastante simple, un tema de la orquesta que retoma la cantante principal con un simple acompañamiento, o doblada por el o los violines (dúos). En la obra de Girolamo Abos (1715-1760), pero sobre todo en la de Porpora, los adornos, mordentes y trinos de voces y violines, son una constante que caracteriza este estilo: el “estilo napolitano” de la música litúrgica de las décadas 1720-1750 que tiene sus raíces, en realidad, en las composiciones del norte y centro de la Italia de principios de siglo.