Redescubrir los colores reales de la música barroca con los pigmentos de nuestro tiempo.

 

ANIMADO GALEÓN, La música de la Época Colonial

 

De 23 a 29 de junio

Con la 6ta y última serie de su 3ra temporada, Transbaroque propone un viaje al mundo del barroco latinoamericano, un viaje que empezaremos en Argentina con Domenico Zipoli y que terminaremos en Cuba con Esteban Salas.

 

La información de la cual disponemos hoy en día es muy instructiva para poder entender la complejidad de las relaciones que hubo entre los españoles y sus colonias en el apogeo del Imperio. Nos permite entender el porqué de las misiones jesuíticas, así como la forma tan sutil de transmitir el saber a través de la música, principal fuente de enseñanza de la religión católica.

 

Para no violentar las costumbres indígenas, muchos religiosos de Hispanoamérica utilizarán el propio idioma local, como el quichua, por ejemplo, para cantar sus obras sacras; parece ser que los misioneros habrían constatado un mejor aprendizaje del evangelio a través del idioma nativo.

 

Hay que resaltar también la dificultad de ciertas obras cantadas del repertorio barroco-colonial debido a las capacidades impresionantes de los indios nativos; tenemos escritos de la época que lo certifican.

 

Los virreyes de España, ya en sus primeros viajes, llevan a las Américas religiosos, compositores, músicos, y entonces también instrumentos típicos de la España del siglo XVI como por ejemplo la vihuela… Rápidamente, con la profusión de músicos criollos, los instrumentos del continente europeo no bastarán para cubrir las necesidades locales. Bien por estas razones los jesuitas llevarán a cabo una instrucción religiosa pero también universal, paso imprescindible para entender las leyes de la física que permitirán crear escuelas para formar nuevos lutieres en las mismísimas colonias.

 

Sudamérica es un continente enorme y claramente, las relaciones entre los españoles y las poblaciones indígenas fueron bastante distintas de un lugar a otro. Como siempre, la música nos permite entender desde un punto de vista etnológico las relaciones que hubo entre los pueblos. Podemos destacar, por ejemplo, la Escuela de Quito, una de la más antiguas de las colonias. Tiene la particularidad de ser una de las de mayor mestizaje, en el sentido en el que la música del renacimiento y el barroco español, y más tarde, del resto de Europa (sobre todo Italia), se mezclaron con melodías, ritmos y cantos tradicionales de Ecuador… La música viaja, ¡Transbaroque y su público viajan con ella! ¡¡¡Os esperamos!!!